MAG@S AL RESCATE DEL ORDEN PERDIDO



A continuación les hablaremos del calendario maya, para los que lo conocen, espero les guste, y para los que nunca escucharon hablar del tema “maya”, espero que les interese. Es demasiada información y complejo de explicar por lo que hemos tratado de hacer un resumen con los conceptos más básicos, para que todos puedan entender su origen y su utilidad en nuestras vidas.

Tzolkin


Dice la leyenda que “magos” galácticos y otros “seres luminosos” de diferentes sistema solares, recibieron la invitación de encarnar en nuestro planeta con el objeto de elevar y transformar sus frecuencias. Estos “hijos del sol”, acordaron avivar unos a otros el recuerdo, con el objeto de poder ayudar a la tierra en la gran transformación tendría lugar al término de un ciclo. Para ello dejaron códigos en varias formas, como sonidos, colores, luces, imágenes, palabras y símbolos, una resonancia vibracional que los ayudaría a recordar su compromiso con la luz.
Fue acordado que esas claves codificadas aparecerían por todas partes, en el arte y la música visionarias, en miradas penetrantes, en conversaciones y sentimientos, todo creando un profundo anhelo de despertar y llegar a ser la encarnación del amor.

Según la leyenda que dió a conocer este visionario norteamericano José Argüelles de origen hispano que tuvo una experiencia mística en la pirámide donde estaba enterrado Pacal Votán, los “hijos del sol” estarían siendo ahora bañados con el agua del recuerdo, preparados como “guerreros del arcoiris” para completar la promesa del nuevo mito, afianzando la presencia del amor en la tierra. A este propulsor de la Armonía Cósmica lo inspira la misma motivación que los grandes Mahasattva-Bodhisatvas universales, que con la bendición de Dios trabajan por la salvación y redención de todos lo seres. Su misión es una función de la ley divina y cósmica…” Su nombre maya-iniciático es Valum Votan y sé autodefine como un instrumento de la inteligencia extraterrestre para implementar las tecnologías cuatridimensionales que permitan la sobrevivencia de la humanidad y la biosfera. Dice llevar un mandato de la “Federación Galáctica” para trabajar por el feliz final de la transición universal.

Líder junto a su esposa Lloydine del “Movimiento mundial de paz y de cambio al calendario de las 13 Lunas”, Argüelles, está encauzado en la cruzada del “tiempo natural” o de apertura a una nueva frecuencia 13-20, basada en el uso diario de este calendario. Ambos descifraron la información legada por los mayas del período clásico y descubrieron lo que denominan “código cósmico del tiempo”. Tras concienzuda investigación, han reactualizado y difundido este legado. La propuesta, del matrimonio Argüelles consiste en seguir el “camino de las trece lunas” para situarnos diariamente en la frecuencia adecuada y así lograr la armonía con todo el universo, tal como hacían en su día los sabios mayas.

Argüelles ve en los antiguos mayas verdaderos maestros de la matemática cósmica y otras ciencias del futuro. Pregona por doquier que el tiempo pertenece a la cuarta dimensión y que es a su vez enlace entre la tercera (física) y la quinta (espiritual). Su trabajo en este campo de estudio ha dado lugar al diseño de un método-juego, “Dreamspell” o “Encantamiento del Sueño” que nos reconecta con el tiempo natural.
En el ámbito social sostiene que la civilización tecnológica actual ha llegado al límite de su desarrollo, no por falta de preparación de los hombres de ciencias, sino porque no es posible dar un solo paso más, sin que ello afecte gravemente a la biosfera y, por ende, al ser humano mismo.

HABLEMOS DE NUESTRO ACTUAL CALENDARIO

El calendario gregoriano (Actual) ha creado una frecuencia mecánica: 12:60 es decir, doce meses irregulares y sesenta minutos mecánicos y artificiales, cuya media no corresponde a ningún ciclo natural. Esta frecuencia, base de la aceleración destructiva que sufre nuestra humanidad, rige nuestra vida con un encantamiento muy fuerte, un hechizo que nos aparta inexorablemente de la naturaleza. Los efectos kármicos de vivir en este tiempo falso se aceleran por todas partes. La irregularidad se va normalizando con el tiempo y creando el monstruo de la civilización 12:60. La cultura oficial oculta el ciclo de las mujeres de 28 días. Este es un ciclo de la naturaleza que la mujer universal conserva en su cuerpo. Cuando algo se oculta a la mujer, se pierde la cultura básica de la humanidad. Cuando sufre la madre, sufren los humanos, sufre la tierra.

MAYAS

En el libro “Cabalgando en la ola de Zuvuya”, se menciona que los atlantes pertenecen a un arquetipo cósmico. Este modelo es de los que edifican una civilización con sumo desarrollo material. Esta cultura, en el caso de la Atlántida terrestre, perdió su memoria cósmica y se precipitó en una actitud sumamente autodestructiva. Los mayas nos proporcionaron precisamente las claves científicas, matemáticas y artísticas para revincularnos a esa memoria cósmica. Su desaparición fue intencional, eran absolutamente conscientes, tanto científica, como proféticamente de cuando cumplieron con la primera parte de su misión. Entonces abandonaron los edificios, dejándonos su obra artística y así proporcionarnos una misteriosa y amable sorpresa en los tiempos del baktun final.
Los mayas se saludaban con: “In Lake’ch” “yo soy otro tú” o lo que es lo mismo: “todos somos el mismo ser humano”. Según el sagrado Corán, al comienzo fuimos Uno. El patrón de la unidad es el patrón universal. Sin embargo, empujados por nuestro ego (defectos) caímos de ese paraíso. Aunque originariamente provenimos de la cuarta dimensión, nos precipitamos a la tercera. Fue entonces, a la escucha de los defectos, que creamos el tiempo falso, mecánico, gregoriano y quedamos sumidos en la ilusión de la separación. Sin embargo las escrituras sagradas no dejan lugar a dudas: al final seremos de nuevo Uno, “In Lake’ch”.

CONCIENCIA MAYA

Vivir, entrega experiencias y registros, que van construyendo una conciencia colectiva. En este momento histórico, comenzando la era de acuario aparecen oráculos en los que nos apoyamos para abrirnos y conocernos. Aquí surgen Los Mayas, quienes legaron una conciencia de integración con lo natural, haciendo que la palabra sincronicidad, cobre un sentido trascendente. Los Mayas han sido un misterio para la humanidad. ¿Por qué abandonaron, sin motivo, sus ciudades en el siglo IX, dejándolas intactas? ¿Cómo una civilización “aislada” y que carecía de telescopios realizara tales cálculos astronómicos y creara un calendario perfecto? ¿Cómo una civilización de silvícolas, en el siglo III inventó el cero, sofisticación matemática que llegó a Europa en el siglo XII? ¿Cómo pudieron predecir el final de los tiempos para el 2013 de nuestra era? Un acercamiento a la conciencia Maya, la encontramos en los Yaqui en México, compartiendo la misma raíz Nahuatl. Con poblados diseminados en Puebla, Veracruz, Hidalgo, Estado de México, Guerrero, San Luis Potosí, Distrito Federal, Tlaxcala, Morelos y Durang. Con 21 variantes lingüísticas, su religión reconoce y respeta la “psiquis” de toda la naturaleza (nahualismo). Encontrando conciencia en una montaña, un río, el mar, las nubes, los animales, y todo lo que expresa “el pensamiento del sol central, o Hunab-Ku (dios central maya)”. Más que una civilización, es una concepción de vida.

HISTORIA

Los mayas abandonaron sus ciudades y se insertaron en pequeñas tribus, en regiones de los actuales México, Honduras y Guatemala. En el siglo XVI, fueron casi exterminados, quedando pequeños grupos que guardaron su historia por tradición oral. En 1562, el obispo de Landa, quemó innumerables libros y destruyó esculturas y obras de arte. Derribó piedra por piedra los templos piramidales de Izmal, centros de peregrinación, para construir Iglesias y Catedrales. Este “acto de fe” del obispo motivó que tuviera que reportarse ante sus superiores europeos. En 1572, el papa Gregorio XII llamó a una reforma del calendario; el obispo de Landa publicó un libro sobre el conocimiento que tenía del pueblo maya. El aspecto más relevante y conocido de esta civilización, es su calendario, el más exacto que se conozca. De los aspectos en que basamos nuestra vida diaria, el más importante es el calendario. Un calendario es un sistema para dividir el tiempo en períodos extensos. Un día es la unidad base de un calendario, y un año solar es el período extenso base. La duración del año solar es 365,241 días, el Calendario Gregoriano divide este periodo en 12 meses irregulares (4 meses de 30 días, 7 de 31 y 1 de 28). En este calendario el acumulable cuarto día se resuelve insertando Febrero 29 cada cuatro años. Esto no es lo más lógico, ni la única forma de resolverlo. Una forma más sencilla de dividir el año solar sería en 13 meses de 28 días con uno extra libre; es decir, en Ciclos Menstruales y/o Lunares, con un día extra o día libre (según la reinterpretación Maya, el 25 de Julio). Augusto Comte (1798-1857), filósofo Francés, fundador de la sociología y del Positivismo Lógico, fue el primero en iniciar el Calendario Perpetuo de 13 Lunas de 28 días cada una. Al día extra 365, le llamó “día del año”, y coincidía entre Diciembre 28 y Enero 1. Durante los años 30 un movimiento para reformar el calendario por uno de 13 meses ganó gran aceptación oficial, sin embargo, fue relegado durante la 2ª Guerra Mundial.

El punto es este: No hay relación lógica ni científica entre la longitud exacta del año y el uso del Calendario Gregoriano para medir y dividir esa longitud. Sin embargo, se sostiene como instrumento para dividir el tiempo y es usado como el estándar oficial. A pesar que los calendarios basados en las lunaciones: el Islam, hindú, judío y chino, se usan para propósitos religiosos y rituales, en las cuestiones económicas diarias, el calendario gregoriano prevalece alrededor del mundo. Aceptado en Europa y Estados Unidos en 1970,el Calendario Gregoriano probó ser el templado perfecto para la máxima “el tiempo es dinero”. De esta forma toda la vida moderna es evaluada (o más bien devaluada), aislándonos de la relación terrestre y llevándonos a un orden mental convenido e ilusorio. En esto se fundamenta la ilusión de la fascinación. El llamado tácito de los Mayas, esculpido en piedra para que las civilizaciones futuras tomasen referencia, fue descifrado en Palenque estado de Chiapas, México.

Los Mayas conocían el “año galáctico”, período de 26.000 años, en que el eje de la tierra gira en torno a las constelaciones de los signos del zodíaco. Este ciclo o, Giro de Presesión según los astrónomos, se divide en cinco subciclos de 5.200 años, que en el ser humano, corresponden a 52 años de vida (4 ciclos de 13 años). Estos períodos influyen enormemente en la humanidad, ya que, en ellos se renueva la existencia y ocurren cambios que ayudan a tomar una nueva dirección. Esto explica porqué los mayas abandonaron su morada, llevándose sólo las pertenencias básicas y “devolviendo la casa a la tierra” enterrándola, en forma literal. La luna es errática, inconstante y de naturaleza sutil, sin embargo, el Homo Sapiens la ha seguido, usando calendarios basados en su ciclo. Aún en la actualidad, los Lakota, siguen un calendario lunar vago e irregular.
Nuestro satélite, visto desde la tierra, gira sobre su eje cada 29,5 días, (lunación sinódica), lo que explica porque vemos un solo lado de la luna. Una lunación sinódica es sólo uno de los ciclos que pueden ser observados. Existe el ciclo Sideral de 27,33 días (periodo en que regresa a un punto del cielo), el ciclo tropical de 27,32 días (tomado de la longitud celestial) y el ciclo Dracónico de 27,2 días (tiempo en que regresa al mismo nodo). Durante un año solar, hay siempre una lunación treceava, que transita de un año solar al siguiente. La naturaleza tabú del número trece (supuestamente de “mala suerte”) parece venir de la misteriosa luna treceava.
Existe una discrepancia de 11 días entre la longitud de un año solar de 365,24 días y doce lunaciones sinódicas completas de 354,36 días. El número de días en trece lunaciones sinódicas es de 383,5,18,26 días más que el año solar.
La discrepancia entre los días del año solar y los ciclos de lunación sólo es un problema para el “hombre civilizado”, ya que la mujer siempre ha llevado las trece lunas dentro de su ser. El ciclo de menstruación femenina es de 28 días y es la media entre los ciclos de lunación sinódica de 29,5 y los otros ciclos de lunación 27,5 días. Tomando como factor este ciclo de lunación medio de 28 días en el año solar, se obtienen trece lunas, o 364 días, uno menos que el año solar promedio. Esta es la cuenta exacta maya, pues guarda relación con lo femenino de lo humano, abriendo nuestra realidad a lo psíquico y no a la razón.
Cuando los estilos de vida agrícolas se desarrollaron en el área ahora conocida como Medio Oriente, el sacerdocio masculino tomó el poder. La formalización de un calendario, se convirtió en instrumento de poder. Lo masculino está asociado con el sol, mientras lo femenino con la luna. Un calendario basado exclusivamente en el año solar llegó a ser soberano. La división Egipcia del círculo en 360 grados, subdividido en 12 partes de 30 grados cada una, proporcionó al sacerdocio de Egipto y Mesopotamia la norma para sus jerarquías “masculino-solares”, aproximadamente
hace 5.000 años. En Babilonia y Egipto nacieron las 12 Casas del Zodíaco (Astrología tradicional Occidental) y el calendario de 12 meses.
Doce meses de 30 días completan 360, un período de purificación extra fue agregado para completar el año solar. La función clave de los sacerdotes babilónicos respecto del calendario, era correlacionar los ciclos de la luna con el año solar. Para el 1.500 a. de c., el sistema de 360 grados del círculo dividido en 12, como aproximación, o aun más, reemplazo, de los ciclos lunares, se extendió hacia India y China. El 12, esta basado en la división del círculo (espacial), y no en trece lunas (temporal). Por esta razón, se dice que el “tiempo es oro”.

Desde Babilonia y Egipto el “poder solar” del círculo dividido en 12 se extendió a Grecia y de ahí a Roma. Turquino, rey de Roma (616-579 a. de c.) desarrolló un calendario del que se deriva el Gregoriano. Los nombres de los meses del Calendario derivan del latín y provienen de este calendario inicial. Con el predominio de la iglesia Católica (500-1.000), el calendario romano de 12 meses irregulares, descontando los ciclos lunares, era un hecho. Al comienzo de la conquista, (1.500), se le conocía como el calendario Juliano y estaba basado en el año sinódico de 365 días. El Gregoriano está basado en el año tropical de 365,242199 días.
Aunque la diferencia es pequeña entre años sinódicos y tropicales, no atenúa que el Calendario Gregoriano es una distribución irregular derivado de una tradición sacerdotal masculina (babilónica). Es una tradición de cálculo del tiempo basado en una división egipcia del círculo que es una división espacial y no temporal y en la cual todos los tabúes del número 13 están incluidos.

La iniciacion

LA LIBERACIÓN DEL CÓDIGO 13:20 MAYA (Tzolkin)

La frecuencia de tiempo Maya es 13:20 y no 12:60 (12 meses/año y 60 minutos/hora). Trece indica trece meses lunares de 28 días (femeninos), que están codificados en trece “tonos”, realidad psíquica en cada luna con sus características, una por mes. Veinte, se refiere a 20 “frecuencias solares”, características que se ubican en nuestro cuerpo (20 dedos en manos y pies). Para el Maya el tiempo es una frecuencia, que se da en orden cíclico por ello radial (26.000 como ciclo de año galáctico mencionado precedentemente). Nos une con la “psiquis” terrestre, y con ello, a la cósmica. Para una mente materialista el tiempo tiene pasado, presente y futuro. O bien, atrás, aquí y adelante, división espacial material del tiempo. Y por ello existe una percepción de la realidad externa de orden referencial, que da nacimiento al reloj, producto de la invención masculina.

Combinado con el ciclo Solar de 365 días, el Tzolkin dio a los Mayas la medida fraccional por la que construyeron calendarios y sistemas de tiempo que muestran el orden armónico del sistema solar y la galaxia en general. En sus construcciones los Mayas mantuvieron calendarios lunares y ciclos de eclipses de una precisión impresionante.
El calendario maya y sus matemáticas resultó un gran rompecabezas para los arqueólogos occidentales, quienes rápidamente lo relegaron como una “curiosidad anormal”, sin aplicación en el mundo moderno.

Argüelles advierte, desde la concepción nahuatl:

“Así como el aire es la atmósfera del cuerpo,
así el tiempo es la atmósfera de la mente;

Si el tiempo en que vivimos Consiste en días y meses irregulares. Regularizados por minutos y horas Mecanizadas,
En eso convierte nuestra mente:
Una irregularidad mecanizada.

Ya que todo viene de la mente,
No es de extrañarse Que la atmósfera en la que vivimos

Diariamente sea más contaminada
Y la gran queja es: “no tengo suficiente tiempo”.

Quien posee tu tiempo, posee tu mente.
Posee tu propio tiempo y conocerás a Tu Propia mente”.

Nuestro ser, expresión de la divinidad, cuenta con “herramientas espirituales” con las que realiza la unidad en la diversidad. Estas herramientas provienen de la generación de nuestra existencia (cálculo oracular desde nuestra fecha de nacimiento), desde nuestra fuente divina, frecuencias que encarnan una vez que el flujo divino aparece en los distintos umbrales temporales (KIN Maya), manifestándose en la ubicación galáctica involucrada. En otros términos, cada ser de este rincón del universo, se rige por un tiempo modelado por la influencia del sol y la luna. Esto, otorga un orden, que al sincronizarse con él, permite entrar en telepatía natural.
Esta sincronicidad con la conciencia de todo lo natural, es a la que nos invitan los Mayas.

EL CAMBIO

Según la tradición maya, en el año 2012 se cumple todo un ciclo cósmico, el Baktun 13.
El invierno del 2012 marca el final del ciclo de 13 baktunes. Ahora tenemos a nuestro favor el descubrimiento de la ley del tiempo, además de contar con la matemática y la ciencia en general de la cuarta dimensión. Estas herramientas nos permiten asistir de forma consciente a una segunda creación en la que el Cielo se une por fin a la tierra. Sin embargo la humanidad necesitará algún golpe para poder despertar, quizá el colapso tecnocrático del “efecto 2.000″… De cualquier forma no olvidemos que estamos bendecidos por la sabiduría divina y que podremos alcanzar alegremente esa cita del 2.012. Si hay personas que no quieran trascender este momento, Dios juzgará que va a pasar con ellas.

CONCIENCIA INTERDIMENCIONAL

Pronto descubriremos que los problemas que acarreamos no existen en otras dimensiones y especies. Ahora bien, sólo nosotros podemos despertarnos a nosotros mismos. Un ser no lo puede hacer por otro. Evolucionaremos hacia un espiritualismo universal, restauraremos la biosfera, desarrollaremos las ciencias telepáticas para la creación de una cultura galáctica con valores estéticos… Todo esto será el dominio del tiempo verdadero. Según las últimas experiencias de Argüelles, existe una vida “transegoica” y en esa vida tenemos muchos amigos y ayuda trascendental. Sin embargo, hemos de vincularnos diariamente al único Dios, para sostenernos en ese espacio unidimensional que es autodestructivo que está matando su sistema de apoyo, la biosfera, por causa de su adicción al “glamour” materialista.
Atrapada nuestra mente en la frecuencia 12:60, hay muchas realidades que juzgamos imposibles. Esa es precisamente la función de la “frecuencia oficial”: mantenernos cautivos en la tercera dimensión: alejados de la vida del más allá. La conciencia Interdimensional nos mostrara un mundo desconocido que esta frente a nuestros ojos.

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SUEÑO COLECTIVO

El sueño colectivo que hemos de alentar es el que cantó John Lennon en su “Imagine”. “Imagina que no hay religión, que no hay gobierno, que no hay guerra, que no hay hambre, ni plata…” He aquí el sueño de un mundo sin fronteras, de armonía cósmica…, el mismo sueño colectivo que nos susurra la mente universal de Dios. La religión de la Verdad y la religión de la Tierra deben de ser una: la gente del libro (grandes religiones universales) reunida con la gente del amanecer (grandes tradiciones ligadas a la tierra).
El amor y la pasión son energías cohesionadoras. Más allá de nuestra mente ilusoria, éstas no se separan. Pronto constataremos que existe una red de energías plasmáticas (electricidad cósmica) que nos une tanto a la naturaleza y sus reinos, como a las más altas dimensiones.Los mayas no sólo desafían nuestra ciencia, sino que juegan con nuestros mitos. Renuevan nuestra historia con un significado y un alcance que ubican nuestro destino dentro de los designios invisibles del firmamento estrellado, pero de una forma impensada para los fabricantes de juguetes de latón de nuestros modernos programas espaciales”

El calendario de 13 lunas nos abre un portal a mundos desconocidos, a sueños que se pueden hacer realidad…

EL LLAMADO

El siglo pasado se distinguió por desarrollar el “hacer” humano, generando grandes adelantos en el campo de la tecnología, en especial en las comunicaciones, posibilitando la “conexión total”. Sin embargo, ¿es comunicación real hablar por teléfono, recibir una llamada y pedirle al interlocutor que espere “un minuto”, para contestarla?. El proceso de comunicación masiva y global, afecta significativamente nuestro estado de conciencia. Esta es la expresión del “hacer”, y ya es tiempo de caminar en dirección al “ser”.

Estamos en proceso de retorno a nuestro origen y para entender el tiempo desde nuestra existencia, necesitamos reconocernos en él. Debemos dejar de hacer y comenzar a ser.
Los mayas legaron un conocimiento que permite sincronizarnos con los ciclos terrestres de forma, que nuestras virtudes logren su plenitud y así conectarnos con la conciencia de la existencia. Conocer este régimen referencial natural y femenino de la cronometría Maya aportará en esta dirección y ayudará a recuperar nuestra “polividencia” natural.
En términos científicos y fisiológicos, nos moveremos desde nuestro hemisferio izquierdo racional, hacia el derecho intuitivo y receptivo.

La palabra que resume lo anterior es “sincronía”
Los invito a retornar a la tierra y por ello a la conciencia cósmica que
llevamos dentro.

https://xochipilli.wordpress.com/el-llamado-mitico/

 GLOSARIO

Haab: Orbita planetaria medida por 18 ciclos de 20 días más el Uayeb de 5 días (ciclo de 365 días).

Hunab Ku: “Único dador de movimiento y medida”; término galáctico maya para Dios o Alá.

Kin: Un día, relacionado, igual, Sol y día (en maya). Unidad galáctica de medir, la base de las proporciones y las relaciones.

Tonos galácticos: Los trece poderes de la creación, siempre en relación uno con otro, los trece tonos galácticos crean una onda encantada.

IN LAK’ECH: “Yo soy otro Tú”, código de honor maya.

Tzolkin: Calendario Sagrado Maya, calibrador galáctico de la cuarta dimensión, giro galáctico de 260 kines, módulo armónico, medida cuatridimensional del tiempo galáctico.

Telepatía: Poder cuatridimensional de inteligencia para la unificación de las especies tridimensionales en la forma de arte planetario.

Sincrometría: Medida de sincronicidad; ciencia cuatridimensional para practicar la telepatía.

Kinich Ahau: Nombre galáctico maya para nuestro Sol y su sistema planetario; el sistema solar todo como un ser.

Luna: Satélite natural que rige el ciclo menstrual femenino de 28 días y ciclo biológico humano; trece por cada orbita anual.

Kuxan Suum: “Carretera que alcanza a las raíces de las estrellas, pasando a través de cada una de las dimensiones celestiales”; las fibras etéricas que conectan el plexo solar con el centro de la galaxia; “el ombligo de Hunab Ku”.

Ego: Del latín, yo. Hace referencia al Yo relativo en cuanto actúa telúricamente, atado a lo material y lleno de códigos y personajes.

Karma: Es la Ley de Causa y Efecto, que es una Ley de evolución y de oportunidad para mejorar y aprender a través de los errores o aciertos, ley a la que nadie escapa y se manifiesta a lo largo de las encarnaciones.

Conciencia Cósmica: Es la frecuencia de la información, energía, amor y la fuerza de la vida. Cuando las personas se afinan a esta frecuencia, la más alta frecuencia en la escala electromagnética, experimentan su fusión con lo Cósmico. Es un océano de frecuencia y vibración que cubre todo el Universo llena de vida y energía y para llegar a esta energía solamente hay que someterse a ella, disolverse en ella. El viaje del Ego es la Caída de esta experiencia.

Tonos Galácticos: Los tonos galácticos, o energías vibratorias procedentes del Kunab Ku, el corazón interdimensional de la Galaxia, con 13 y se repiten cíclicamente en ciclos ininterrumpidos de 13 días, a los que se denomina, en algunos casos “Onda Encantada”.

Onda Encantada: La Onda Encantada(OE)es uno de los principales elementos, tanto del calendario y cronología maya como del horóscopo maya, y es además un concepto muy importante en el conocimiento y manejo en la cuarta dimensión. La mejor manera de conocer las propiedades de los Tonos es a través de la Onda Encantada de 13 Tonos.

Creditos y fuente del texto : http://www.mediourbanos.cl/… maya

Un comentario

  1. MAR-IO ALVAREZ CASTAÑO · abril 27, 2008

    Estoy sorprendido de toda la informacion que hay sobre los MAYAS y sobre la interpretacion del tiempo llevo varios años trabajando en la construccion de un refugio ypreparandome para los acontesimientos del 2012 cerca de los indigenas de la SIERRA NEVADA DFE STA MARTA pues los considero como los guardianes del planeta los decendientes TAYRONAy me gustaria algunas sugerencias y poner a dispocision mis conocimientos de la region.

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